Que Pasa con la Juventud?
Esta la juventud en Crisis o tiene miedo al futuro?
Por Antonio Tay
La juventud guatemalteca se olvido de su rebeldía para acomodarse
a la distracción, el vicio, y stress. Antes decían, “juventud
divino tesoro”, te vas y no vuelves. Hoy, muchos no viven su
juventud, porque han estado trabajando desde niños y otros
recorren las calles buscando trabajo o dedicarse en algo para contribuir
con la economía del hogar. Ha terminado la primera década
del nuevo siglo, y los jóvenes no tienen lideres, únicamente
observan las mismas figuras del siglo pasado en la política,
y economía. Los dirigentes jóvenes fueron asesinados,
ahora son recuerdos de un tiempo donde lograron hacer valer sus derechos,
pero están en olvidados.

Los
jóvenes hombres y mujeres están preocupados por la
condición económica, y un futuro incierto los espera
por la falta de trabajo y programas de capacitación para enfrentar
los cambios técnicos. Hace años los jóvenes reclamaban
sus derechos a través de acciones civiles donde hacían
valer su voz y eran escuchados por medio de manifestaciones. Hoy día
existe una juventud conforme y los han convertido en conservadores,
para que no cuestionen el sistema establecido
Este fenómeno puede observarse en las escuelas, institutos, y universidades,
donde los estudiantes no cuestionan al profesor o catedrático por
miedo. Los jóvenes
se han convertido en repetitivos en escuchar, graduarse y salir sin comprender
todos los instrumentos necesarios para actuar como futuros profesionales.
Cuando la juventud es pasiva, el sistema se
aprovecha de su condición y lo distrae con diversiones, para
hacerlos olvidar de su condición económica y social.
Siendo los jóvenes la fortaleza de un país, los que
pueden transformar las actuales condiciones a través de una
actitud más activa, se acomodan detrás del televisor,
que se ha convertido en un instrumento del sistema que busca
mantenerlos sumisos frente a los problemas económicos
y sociales.
La juventud tiene un potencial y puede hacer valer su voz y voto
en las decisiones de gobierno. Según estadísticas del Banco Mundial, establece que los niños y jóvenes en los países en desarrollo constituyen el 50 por ciento. Es decir Guatemala tiene una población muy joven, que según el reporte “el 85 % de los jóvenes” esta dentro de las edades comprendidas de 15 a 24 años. Sin embargo, por no hacer valer sus derechos los jóvenes no reciben los servicios que podrían estar disponibles en la sociedad.
Los jóvenes no están bien, según estadísticas
del Banco Mundial, “238 millones de jóvenes sobreviven
con menos de un dólar al día”, es decir menos
de ocho quetzales. A su vez, el “25 %” sobreviven en
extrema pobreza. Esas figuras estadísticas no son alentadoras
al observar a la población joven que asiste a las escuelas
y universidades que provienen de áreas marginales, donde
comparten con integrantes de pandillas. Los jóvenes
de los colegios o los que estudian en universidades privadas, lo
hacen gracias al sacrificio de sus padres.
Los jóvenes son el grupo más débil en la sociedad y los jóvenes no logran articular sus demandas para hacer valer sus derechos y ser escuchados. La cantidad de jóvenes que no sabe leer y escribir se incrementa y eso se convierte en barrera para competir con la fuerza de trabajo. Se considera que existen “133 millones” de jóvenes entre “15-24 años que no saben leer ni escribir”. A su vez otros “130 millones de niños no asisten a la escuela”. 
Los jóvenes desempleados constituyen un problema para los
países como Guatemala, porque
el gobierno y el sector economico no pueden acomodar en un puesto
de trabajo a la población
entre 15 a 25 años.
Esto significa que a nivel de países pobres existe una tasa
desempleada del “41%” y esta representada en la juventud.
La demanda de satisfacción obliga a las empresas a contratar
personal joven, pagar un sueldo mínimo y despedir a los adultos.
Los jóvenes pueden trabajar, pero carecen muchas veces de
la experiencia necesaria para enfrentar dificultades y ocasionan
perdidas en las compañías porque no se invierte en
los jóvenes como elementos de cambio y progreso técnico.
La falta de oportunidades en los jóvenes los obliga a delinquir o ingresar a pandillas juveniles, que se convierte en un refugio ante la falta de trabajo. Esto los involucra en un estilo de vida de riesgo permanente por las actividades sexuales que enfrenta. Se considera que 12 millones de jóvenes viven con HIV/SIDA y que el “75% de los jóvenes de 15 años morirá a causa de SIDA en el futuro”, esto según las estadísticas del Banco Mundial.
La respuesta a los problemas de la juventud,
lo pueden responder únicamente los jóvenes. Los adultos
pueden contribuir con ideas para que no vuelvan a cometer los mismos
errores, pero son los jóvenes quienes tienen las respuestas
correctas. Ser joven durante esta segunda década del nuevo
siglo no es fácil, por las tentaciones que los jóvenes
tienen todos los días. La música y la televisión
los distrae, para que no sean rebeldes, esperando que crescan y dejen
de ser problema, porque se fue la juventud en la diversion.
Referencias estadisticas: bancomundial.org